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jueves, 6 de enero de 2011

29 para 30


En tres días, es decir el 9 de enero, cumplo 29. Esto claramente es una cagada. Te digo, preferiría cumplir 30 de una. Es más estoy planeando decir tooooooooooodo el aó que viene que tengo 30. Es más si lo sigo pensando es hasta mejor.... así la gente me puede decir cosas como esta:

Gente:- Cuántos años tenés?
Andre:- (sonríe pícara) 30.
Gente:- Ah! Pero estás re bien, si hasta parecés de 29!
Andre:- Gracias, gracias. Sí me conservo bastante bien, no?

Aparte si lo sigo pensando, te digo que me evitaría toos los comentarios que hacen la gente del Grupo 1:

Gente G1- Ah 29! Te falta uno para los 30!
Gente G1- Apa! 29! Un año más y 30!
Gente G1- 29! Uuuuuuuuupa! Casi 30!


De más está decirlo pero la Gente G1 se caracteriza por una cosa, te quiere demostrar que sabe contar. Por eso te machacan tanto la cuestión de "primero tenés 29 para después cumplir los 30" Sin embargo debo confesar que mi frase favorita de la gente G1 es esta:

Gente G1!:- Ah tenés 29 para 30!
Andre:- (piensa mientras pone cara de boluda) "noooooooo si voy a tener 29 para 45" Es que en realidad yo me rijo por el año de Mercurio ¿entendés? Por eso.


Después está la gente del Grupo 2, la misteriosa. Acá yo creo que nos están escatimando cosas. Esta gente no nos quiere decir algo, de verdad... sino no sé:

Gente G2:- Ya vas a ver cuando llegues a los 30!
Gente G2:- Los 30 te cambian, es así.
Gente G2:- Y ya dejás de decir que tenés "veintipico" porque hasta "veintipico" es una cosa, ahora treeeeeeeeeeeiiiiiiinta, otra.
Gente G2:- Es que el "3" adelante del número que sea ya es como que ya es distint, no sé. Es diferente.


Y después está la gente G3. Estos son como medio apocalípticos, viste?

Gente G3:- Apurate a hacer lo que tengas que hacer antes de los 30!
Gente G3:- A partir de los 30 se pone como más difícil como que se empiezan a caer las cosas, entendés?
Gente G3:- 30, mierda! T R E I N T A!!!

Yo, personalmente creo que esta gente tampoco nos está contando todo. Mirá si a los 30 te vencés como un yogur, eh? O peor te agriás!? Así como la leche cuando se corta .... o te picás como un vino que se pasa.... claramente esta gente no nos está contando todo

Buá, no sea. Como sea. En realidad lo único que sé es que en tres días cumplo "29 para 30"

jueves, 30 de diciembre de 2010

New Year´s Resolution


Viste que hay gente que hace eso de la New Year´s Resolution? Ok, puede ser que lo hagan Rachel, Monica, Phoebe y los demás de Friends, ponele.... pero son gente, o no?
Así que yo este año decidí que quería tener una de ésas. A diferencia del año pasado, esta vez me la pensé bien. Y me quedó así:

"En el 2011 voy a hacer al menos 5 ó 6 cursos"

Porque claro, como todos sabemos las Solteritas hacemos muchos cursos no porque busquemos aprender algo, porque en realidad no queremos aprender una mierda, nosotras lo único que queremos es conocer tipos. Yo,por ejemplo, este año que se está yendo hice un par, pero no se porqué no me dieron mucho resultado en eso de encontrar pibes.... y eso que hice como 4:

- Afrodanza
- Maquillaje Social I
- Armado de bijou
- Maquillaje Social II

Mmmmmm no sé bien en qué, pero creo que en algo la estoy pifiando....

lunes, 20 de diciembre de 2010

Antropología de la bombacha fiestera





Hoy a la mañana estábamos comprando regalos de navidad con mi hermana y me desayuné con esto:

Andre:- Este año no me voy a poner bombacha rosa para Año Nuevo, total siempre es lo mismo, no pasa nada. Ni novio, ni amor, ni nada. A esta altura estoy dudando del poder de la bombacha rosa.

Lorena:- Eso es porque vos sos medio boluda, la bombacha rosa está demodé. Ahora lo que hay que ponerse es una bombacha roja para recibir el año.

Andre:- Ah, sí? Yo no sabía eso. Pero esto es de verdad, o sea posta posta?

Lorena:- Claro, nena o te pensás que te voy a mentir, eh?

Yo le seguí la corriente a Lorena, pero no le creí nada. Fue ella la que a mis 15 me dijo que yo era adoptada y me hizo llorar y todo. Así que a partir de ese día yo empecé a chequear todo lo que ella decía con alguna de esas fuentes que nunca miente, como San Google. Y preguntándole al Google Oracle no sólo encontré que mi hermana tenía algo de razón, sino que además entendí que estaba haciendo las cosas mal.
Al parecer la cosa es así,mirá. El color de la bombacha depende de la cultura en la que nazcas. Ponele que estás viajando en un avión y se te cae en Colombia el 31 de diciembre, bueno si ibas munida de tu bombachita rosa, lo lamento porque los poderes ahí los tienen las azules. Ahora si el avión se cae España, Hungria, Italia, Turquia, Serbia o Eslovenia más vale que te pongas una roja si querés que te vaya bien. Aunque si se cae en Brasil, la cosa se complica porque además cada color de bombacha tiene un poder diferente. Así como Los Ositos Cariñosos que cada uno tenía un color y un poder, entendés?.
Entonces en Brasil la cosa es así:

Si querés pasión, te ponés una roja.
Si querés plata, te ponés una amarilla.
Si querés esperanza, te ponés la verde.
Si andás buscando la paz interior, la onda es la blanca.
Ahora si lo que querés es amor,la cosa va de rosa también.

Después de haber tenido esta revelación, decidí que te recibo el 2011 con seis bombachas porque yo quiero todo eso y quiero mnucho un novio así que van dos rosas, entendés? Aunque ahora que lo pienso quizá tendría que ponerme de otros colores también. Andá a saber si el negro, el turquesa, el lila o cualquier otro color que no está en la lista es el que trae novios en otro lado y me toca un año despistado que se cree que en vez de Argentina está en otro país y entonces yo me cago el 2011 por no usar una bombacha del color correcto, eh? No, si a mi con este temita de la antropología de la bombacha fiestera no me van a agarrar más, eh!



La imagen es ilustrativa, claramente si yo tuviera un culo así la cosa me sería más fácil.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Para Santa (sí ya sé que me adelanté, pero..)


Ah! Cómo me gusta la navidad! Bueno ya no tanto como antes, digo como cuando era chica. Ahí le pedía cosas a Papá Noel y me las traía. Como cuando me trajo el Plumitas en la navidad de los 8. O la vez que me trajo la bici (ok, usada porque la heredé de mi hna Lorena, pero bueno a caballo regalado ...) O la vez que ya estaba más grandecita yo, tipo 12 y me trajo el bolso ese de Sail que usaban las de Montaña Rusa ... Ay! Papá Noel qué épocas aquellas!
Después se empezó a poner más ortiva, digo cuando le empecé con el temita de "Hola Papá Noel, sí soy yo otra vez , y sí, igual que el año pasado ando queriendo que me traigas un novio".
Así que bueno, como sé que eso no está dando mucho resultado este año decicí cambiarle el pedido a Santa.... Y en realidad Santa, esta vez quiero que me traigas el regalo por adelantado, porque sino como que no me sirve mucho. Para este año quiero que me traigas sabiduría y paciencia para enfrentar la ponzoña que caracteriza a cierta parte mayor de mi flia: Mis tías abuelas, personajes dulces en apariencia pero que bueno, ya sabemos que las buenitas son las peores .... Así que Santa quiero que me tires ideas para contestar la siguiente pregunta que tiene mucha salida durante las festividades de fin de año:

Tía conchuda: - Y nena, ¿el novio para cuándo?

Acá se me ocurre que podría decir algo como:

Andre:- No tía, por el momento no hay novio en vista. Ahora eso sí, garchar no sabés cómo garcho.

O esto otro también puede andar:

Andre:- Y no sé tía, la cosa está dura... ehmmmm ojo no que "esa cosa está dura", digo que ... ¿vos por casualidad no tendrías un compañero del centro de jubilados para presentarme, eh? Mmmmm y bueno ya que estamos constatame que al menos tenga alguna chance de que pueda estar dura, viste .... no te pido ni que no se le caigan los dientes, eso con un Corega se soluciona, pero lo otro.... el tipo es medio mayor, mirá si con una pastillita le da un bobazo....

Y sino ésta:

Andre:- No, tía por el momento nada. Ahora te digo menos mal que existe el Espíritu Santo .... digo, para que te haga una visita de vez en cuando, no?

Esas son las tres que tengo en stock por ahora, pero no sé. Tengo miedo de terminar en el hospital y no precisamente por un corcho en un ojo o una estrellita que no prendió... Así que Santa o quien sea que lea estas líneas, copate y mandame sugerencias!

jueves, 4 de noviembre de 2010

Ser linda se nota en los pies

Yo no entiendo bien. No sé porqué las minitas quieren ser lindas.
Mirá sin ir más lejos ayer yo. Me quise hacer la linda, obvio. Y qué hice me puse un vestido y unas sandalias.

Punto número uno: Me quise hacer la "yo te salgo sin saquito" y cuando bajó el sol me re cagué de frío. Y qué me pasó? Como heredé la mala circulación de la nona y salí sin la pastillita, me puse medio violeta.

Punto número dos: Las sandalias. Yo no sé porqué mierda creemos que las sandalias no son como los jeans, ponele. Cuando una se va a comprar un par de jeans se prueba 345 y no se lleva ninguno. Bueno con las sandalias esto no pasa. Por alguna razón una se las prueba una vez camina 5 pasos y medio sobre una alfombra con el tratamiento de Suavecito de Osvaldo y el Vívere y piensa que mágicamente esa insignificante molestia en el dedo chiquito o en la tira del talón va a desapercer así como que viene Harry Potter y te dice nosequé Labiosa y te sentís como si estuvieras caminando sobre plumas. Pero sabés qué, eso no pasa. No se van a estirar una mierda. O al menos no se van a estirar hasta que hayas pagado el derecho de piso. Para esto, primero tenés que ahcer malabares para que te calcen bien. Después salís a la calle haciéndote la perra hasta que a las 3 cuadras te das cuenta de que sí estás caminando como una perra, con el único detalle de que te parecés no a las perras de la tele sino a la Perra Laika porque lo único que querés es poder levitar.

Punto número tres: Yo creo que el hdp que pensó eso de que la belleza te duele y bancatela fue un puto podólogo, claramente el tipo tiene comisión con la de la zapatería, esa que te dice "no, si son reeee cómodas ... cuesta un poquito al principio pero después no las vas a sentir" Claro hdp una vez que el pie se me haya deshidratado y me quede como una pasa de uva de tanta ampolla de agua que se me reventó qué voy a poder sentir, eh! N A D A! Suero, siento que quiero suero para mi pie! Eso siento!

lunes, 4 de octubre de 2010

Hoy: la vendedora

Y podes creer que estuve preocupada por la pérdida de mi busto hasta que llegué a mi casa, eh? Y todo porqué? Porque la muy malparida de la vendedora me hizo creer que se me habian ido las tetas! Y todo porqué? Porque la muy malnacida me dio un corpiño talle 95 en lugar de uno 90! Por Zeus te los pido! A quién en su sano juicio se le puede llegar a ocurrir que yo puedo llegar a tener 95 de busto, eh? A quién? Aparte si hubiera nacido así de agraciada ... me querés decir porqué te pediría uno con push up? O mejor con tasa soft, eh?

En fin, otro ítem más por el que no hay que confiar en la vendedora nunca de todos los jamases del mundo, es más yo debería haber desconfiado cuando la mina me dijo:

"Vos llevalo tranquila que igual lo lavás un par de veces, se achica y lo rellenás. Haceme caso te va a quedar divino"

lunes, 13 de septiembre de 2010

De Casamiento I

Cuando sos minita a los ponchazos, así como podés, así como yo, el tema de arreglarte para un casamiento se te complica.
Por ejemplo, una no tiene idea de cuánto tiempo se tarda. A ver, mi producción se limita a baño, vestimenta, si tengo el pelo mojado me pongo el coso ese para los rulos y me hago así para arriba con las manos, zapatillas, delineador, brillito en los labios y sanseacabó. Duración promedio: 40 minutos.
El sábado, la cosa no fue exactamente así. Para empezar me duché 3.30 para estar a las 7. Es decir, más de tres horas antes. Después fui a la peluquería (STOP! no entiendo qué es lo que le gusta a la gente de ir a la peluquería. Es un espanto. Mirás Prontos viejas si tenés suerte y no te ponen solamente la Viva de los domingos. Cuando terminás empezás con las de los peinados que son diviiiiiiiinos pero que a vos no te quedan ni a palos y aparte cuánto tiempo vas a dedicarle a tu cabellera por día, eh?) cuando estaba sentada en un sillón entretenida leyendo una nota del perro Bronco cuando hacía Brigada Cola, el sr Peluquero me interrumpió y me llamó. En seguida puso manos a la obra y empezó a hacerme cosas en la cabeza. Yo puese el modo mala onda on para que terminara rápido, porque ya dije que no me gusta ir a la peluquería. Entonces me convertí en agreta y no le hablé nada. Cuando me estoy parando porque creí que el tipo había terminado, el Sr Peluquero me puso una mano en el hombro y me volvió a sentar. En ese preciso instante, agarró su arma más poderosa y la disparó contra mi. Es decir, me puso spray como para mil millón. Salí a la calle a las 6 de la tarde en jeans, zapatillas y un peinado que por más que viniera Twister no se iba a desarmar.
Llegué a la casa de Madre, es que yo no cuento con toda la parafernalia necesaria para estas ocasiones. Ahí me agarró una amiga que maquilla e hizo lo suyo. Que base, que rimmel, que sombra, que labial, que fijador, que la madre que lo parió. Otros 40 minutos. Entro al baño, me pongo el vestido .... "apa! mirá tan mal no estoy, che!". Salgo y ahí los veo. Me estaban esperando, me miraban, tenían mi nombre. Me paré al lado de ellos y los miré con desconfianza. Medían como 5 ó 6 centímetros. Y para mi que ando cual Pocahontas en la vida era como un poco mucho. No me importó, respiré hondo, tomé valor y me los puse.
Me miré al espejo:

Andre:- Apa! Ahora entinedo! Esto te es ti li za la pierna. Pero mirá qué flaquitas que parecen! Y el culo. El culo te lo levantan, es algo postural. Esto es di vi no!

Inmediatamente decidí sacarme una foto. Tomando prestada la técnica de los gordos que pegan una foto de cuando eran más flacos en la puerta de la heladera, decidí que yo iba a poner esa imagen al lado de las zapatillas y de las ojotas. ASí como muestra de "lo que podés ser, mamerta".

Terminé todo el proceso y esa minita (que mierda, soy yo! Tendré que pagarle más a Locóloga, está haciendo un buen trabajo con mi autoestima) se fue a buscar su mejor amigo del mundo entero ....

lunes, 21 de junio de 2010

Porque esto es África (o intenta serlo, bueno)

Sí, tenía que hacerlo. No me quedaban muchas opciones. Era eso o simplemente me quedaba dura a los 28. Es que tanto estar acá tipeando enfrente de la compu no iba a hacer más que estragos con mi espalda y mi cuello. Entonces tomé coraje y fui. Sí, fui y me anoté en una actividad física. Yo que usaba todas las artimañas posibles para evitar la clase de gimnasia en la escuela. Yo que una vez fui a darle lástima a la profesora en ojotas y con el dedo chiquito del pie cocido del hospital para evitar correr el Cross Intercolegial. Sí, yo me terminé anotando en afro danza.
Y yo de danza sé exactamente lo mismo que Madre sabe de andar en bici. Y Madre no es capaz de mantener el equilibrio arriba del vehículo de dos ruedas mientras sostiene con una mano el manubrio y con la otra se apoya en la pared.
Bueno pero ahí llegué yo el primer día de junio. Totalmente preparada para el reto de poder mover los brazos y las piernas al unísono. Era una mañana soleada y en el instituto estaban ellas, las bailarinas, por un lado y yo por el otro. Todas ellas tenían vestimentas de colores y polleritas con medias abajo medio a lo Floricienta y yo ... yo tenía un jogging negro ratón que le pedí prestado a Lorena.
Llegué, me presenté y:

Andre:- Hola, soy Andre. Yo te mandé un mail y quedamos en que empezaba hoy.
Profe:- Ah! sí, sí. Me acuerdo. Y decime ¿alguna vez hiciste danza? ¿Qué tipo?
Andre:- Esteeeee .... danza lo que dice danza, no.
Profe:- Ah, ¿no? ¿Y qué hiciste?
Andre:- Bueno, algunas coreografías para la fiesta de Educación Física del colegio. Por algunas coreografías me refiero a dos. En segundo y cuarto año.
Profe:- ¡Ah! ¿Y cuántos años tenés?
Andre:- 28
Profe:- ¡Linda edad para empezar!

Puse cara de póker mientras pensaba: A ver querida, puedo parecer medio pelotuda pero esto es demasiado. ¿Desde cuándo 28 años es una edad linda para empezar a bailar, ¿eh? ¡Si a los 8 años ya sos vieja para entrar al Colón!

Acto seguido procedí a imitar a las demás. Es decir que me saqué las zapatillas y las medias. Es que parece que esto de la afro danza se baila descalza.

martes, 23 de marzo de 2010

Sincronía

Cuando vivía con mis hermanas era muy normal que nos viniera a las tres más o menos al mismo tiempo. Esto mismo pasaba en la oficina en la que trabajaba. Éramos pocas chicas, pero las hormonas nos brotaban a todas más o menos juntas.
Ahora que en mi casa somos tres parece que la cosa se repite. Es decir, descubrí un reguero de gotitas rojas en la cerámica del patio. Inmediatamente supe que no era yo por obvias razones, uso toallitas cuando me viene. Empecé a pensar de dónde podía venir esto. Después de un rato largo.....

Andre:- Sí, la nena es señorita ya! Castigo está indispuesta! Ya la puedo castrar!

Fui y le compré un kilo de carne picada y se lo di solito sin arroz ni nada para festejar los quince o algo así como el "paso de una niña a una mujer". Puse una canción de Whitney Houston y las dos lloramos.
Al otro día sentí un hambre voraz. Bueno, me bajé le pote de dulce de leche en realidad. Me empezó a doler un poco la panza y fui al baño. Ahí tuve dos revelaciones. Una, me había venido por lo que para evitar el reguero tuve que agarrar uno de esos apósitos femeninos con alas (*) . Dos se ve que lo de las hormonas no es sólo entre humanas, sino no me explico lo de Castigo y yo. Documental de la National Geographic! Con la voz del tipito de la aventura y el hombre ya!

(*) Nota dela autora: Amigo lector varón, si alguna vez te mandan a comprar apósitos femeninos sabé que siempre, pero siempre deben ser con alas. Es una máxima como la de San martín a Merceditas. De nada.

miércoles, 6 de enero de 2010

La dieta de la Solterita

Cuando me mudé sola pensé que iba a cocinar mucho. No sé como que me iba a meter en la Internel a buscar recetas locas para prepararme para mi sola. Comidas que terminaron por durar por los siglos y los siglos amén, porque claro yo no sé calcular bien cuánto hay que poner de fideos para hacer un plato solo. Yo siempre hice para seis platos, ¿cómo se calcula para uno solo?. Por mi imposibilidad matemática es que me la pasé días y días comiendo lo mismo hasta llegar al mismísimo hartazgo y dárselo así a Castigo (antes Tomasita).
Bueno, debo decir que las cosas han cambiado rotundamente. Ya no cocino. Me convertí en una imagen triste de soltera que come sola en la cama o enfrente de la compu de la misma ensaladera o fuente y toma de la botella para no tener que lavar más que lo justo y necesario. Además me la paso comiendo lo mismo a saber: melón, melón y más melón. A veces lo intercalo con ensalada, ayer fui gourmet y le puse una lata de atún. A veces me hago la loca y me hago un sadwichito de queso o de matambre que sigilosamente afané de la casa de Madre. Decididamente he involucionado en el arte de la cocina y en el de los modales y las buenas costumbres. Decididamente no estoy para invitar a comer a nadie en mi casa. Soy un asco de comensal. Pero eso sí, los pantalones me quedan aún más flojos. perdí el poco culo que tenía y ahora creo que la mala alimentación viene por mis tetas. Habiendo tanta cadera para bajar, el adelgazamiento tiene que ser tan turro, eh?

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Chernobyl

Llegué a Corrientes y Callao un poco tarde porque en el bondi me asaltó un ataque de femeneidad que hizo que pasara por un Farmacity antes. Me compré una maquinita de afeitar y me metí en el baño de Mc Donalds para rasurarme los pelos de las piernas. Sabía que me iba a arrepentir cuando me volvieran a crecer, pero bueno.

Andre:- Perdón, se me hizo tarde
Mariano:- Todo bien, ¿pedimos?
Andre:- Dale. Pero esta vez invito yo. Vos pagaste la bondiolita.

Salimos con nuestros cucuruchos en la mano, bueno en realidad él cucurucho y yo vasito; no sólo tenía el dedo mocho sino que además contaba con un doctorado en inmotrcidad y una tremenda tendencia al enchastre. Así que decidí por jugarme a lo seguro.
Empezamos a caminar íbamos hacia ningún lado y ahí aproveché para preguntarle todas esas cosas de vital importancia. Resultó que Mariano era músico y que trabajaba aparentemente de eso mismo. Este último punto no me había quedado muy claro, pero en fin. Terminamos nuestros helados y empezó a aparecer esa percepción de se siente, se siente el arrinconazo está presente”. Ni terminé de intuirlo que tenía a Mariano encima…. “Mmmm apa esto no está nada mal”. Nos despegamos, nos miramos, volvimos a caminar, hicimos menos de media cuadra y no aguantamos más. Reincidimos. Eso ya se estaba convirtiendo en espectáculo …..

Mariano: - Estamos a dos cuadras de mi casa
Andre:- (Ilusa! Claro, caminando hacia ningún lado… ) ahá….

Hicimos las dos cuadras, él abrió la puerta y …

Mariano:- Voilá!

Miré la casa de Mariano. Si la mía era Kosovo, la de él era la suma de Hiroshima, Nagasaki y Chernobyl. En ese lugar había malformaciones genéticas. Mariano de repente se me representaba como la imagen del músico bohemio, la mugre atómica que había en su casa no hacía más que perfeccionar el retrato. “Y yo que me preocupaba por unos míseros pelos en las piernas, Zeus!
No tuve mucho tiempo más para examinar nada. Menos mal, porque de haber sido así el cuerpo me hubiera empezado a picar antes. Llegué a mi casa, me bañé. “Si alguna vez repito con Mariano, no será en su casa. De eso estoy segura

lunes, 7 de diciembre de 2009

La Previa II

El viernes me las ingenié para salir lo más desapercibida que pude de la ofi. A eso de las 18.30, cuando muchos ya se habían ido me encerré en el baño. Me cambié la ropa, no sólo que me puse el jean ajustado, sino que también me puse tacos, rimmel en las pestañas, brillito en los labios y un poco de perfume. No mucho. Una cosa es oler rico, otra apestar. Aunque la peste sea con olor a perfumito, no deja de ser peste. Bajé rápido por las escaleras no quería que nadie me viera, saludé a los gritos. Y mientras lo hacía pisé mal y me doblé un poco el tobillo:

Andre:- ¡Mierda!
Compañeritos:- ¿Qué te pasó?
Andre:- Nada, pisé mal nada más. Ya se me pasa.
Compañeritos: - Ah, bueno. ¿Qué te pasó?
Andre:- ¡Nada ya les dije!
Compañeritos:- ¿Y entonces porqué estás con tacos y pintada? ¿Adónde vas?
Andre:- (colorada como un tomate) Menos averigua Dios y perdona.

Salí corriendo. No me importaba el pie, el dolor, ni nada. Igual a la cuadra me di cuenta de que tenía que parar porque si no lo hacía no habría desodorante ni perfume ni artificio que resistiera.
Me paré para esperar el 106. Nos íbamos a ver con Mariano en Santa Fe y Callao y después veríamos qué onda. En la parada había un señor, porque tendría unos 40 lo cual lo convertía en un señor:

Señor de unos 40: - ¡Epa, pero qué linda que estás! Si fuera él yo te diría que sí, sin pensarlo.
Andre (anonadada: - estas cosas a mi no me pasaban. - pienso): - ¡Gracias! Creo que es la primera vez que le contesto un piropo a alguien …. Porque me estás piropeando, ¿no? ¿O soy tan ridícula que me subí a un bondi que no me deja?
Señor de unos 40:- Sí, sí. Te estoy piropeando, quedate tranquila.
Andre:- ¡Ah, bueno! Menos mal. Es que como no dijiste “nena vas a una fiesta de cumpleaños por los globos” o “te chuparía toda” o porquería similar, no estaba segura. Es que no sé qué se hace en estos casos. También me descoloca un poco que no seas un viejo libidinoso o un obrero, sin desmerecerlos claro. Ellos no se imaginan lo bien que le hacen a mi inestable autoestima. Incluso diciendo esas asquerosidades.
Pero lo tuyo es diferente.
Señor de unos 40:- ¿Diferente?
Andre:- Claro, el tuyo entra en la clase de piropos aceptables. Por eso no sé qué se hace en estos casos. Digo, ¿me hago la linda y hago como si nada? ¿Te sonrío? ¿Te contesto? ¿Te devuelvo el piropo? ¿Qué hago? No sé. Pero hay algo que sí sé, claramente estoy mayor. Digo si tuviera 15 ni me haría esta pregunta. Sencillamente hubiera seguido caminando mientras pensaba en que eras un viejo baboso. Ahora a los 27, se ve que la cosa cambia. No sólo que te contesto, ¡sino que me quedo hablando!
Señor de unos 40:- Menos mal que no tenés 15, entonces.
Andre:- Sí, menos mal. Estaría llena de granos por lo que jamás se te hubiera ocurrido decirme nada. ¡Apa! Viene el 106. Me tengo que ir. ¡Chau!
Señor de unos 40: - Lástima. Esperá. Tomá (saca una tarjeta y me la da). Por si el chico de hoy no funciona, o sí, no sé. Siempre es bueno mantener las opciones abiertas.

El 106 paró al lado del cordón. Mi ego y yo no entrábamos por la puerta. “Si esto no es ir a una cita con confianza … no sé qué lo sería

viernes, 4 de diciembre de 2009

La Previa

Ayer volví del trabajo y di vuelta todas las cajas porque todavía carezco de placard, ropero o similar. Busqué, busqué y busqué. Me probé más ropa que una modelo y de a poco me fui comportando cada vez más como una minita. Mariano había hecho eso. Mariano ME había hecho eso. No sólo había logrado que cerrara la boca un par de días lo cual se notó directamente en mi panza, sino que también había conseguido que pensara cuál bombacha iba con cuál pollera para que no se me marcara. Ahí descubrí el mundo de la bombacha y que la elección de tal prenda nunca pero nunca debe ser dejada al azar. A ver, yo sé que tengo algunas reservadas para esos días, unas como que agarran más, pero nada más. Yo no tenía bombachas para pantalón ajustado, para pantalón bajo, para pollera… ¡yo sólo tenía bombachas!
Esto resultó ser mucho para mi que soy conocida por arreglarme más rápido que un pibe. Como no pude (ni puedo) soportar tanta femeneidad junta, decidí hacer un parate en la tarea de mirarme al espejo para ver “cómo me queda”. Entonces decidí que era necesario tomar una medida drástica, algo que emparejara la cosa. Algo como bien de macho. Me pareció buena idea poner un canal de deportes. Mirar uno de esos partidos de China ataca Kanchatcka que no le importan a nadie mientras tomaba una cerveza bien fría que habría de abrir con los dientes y comía salamín picado grueso en ojotas. Obviamente que sólo me pareció buena idea, porque yo no tomo cerveza. Bah! Bueno a veces sí. Digamos que para mí la cerveza es como el cine francés para algunos tipos: Un medio para un fin. Por lo que sólo la paso en dos ocasiones: cuando quien me la ofrece me interesa especialmente o cuando quiero envalentonarme un poco y no hay otra cosa y está el que me interesa especialmente. Obviamente que menos que menos la abro con mis dientes… con el miedo que le tengo al dentista! Torturador frustrado! Ni en pedo! Y salamín en mi casa no hay, así que menos que menos. Igual hice el parate, puse dos minutos y medio el partido que inmediatamente cambié por el video de “Girls just wanna have fun” de Cyndi Lauper, me agarré un bowl lo llené de frutas y le eché kilos de granola y fui feliz. Como tenía ron de la otra vez, le tiré un poco de eso y fui aún más feliz.
Minutos después con mis sentidos un poco disminuidos, cualquier cosa que me probara me parecía linda. Es que lo que había empezado por ser un poquito de ron en un bowl terminó en una licuadora de daikiris que tomé yo solita cosa que hizo que los dos días de me hago la que no como nada terminaran en la mismísima mierda. Así que no lo pensé más. Como habíamos quedado con Mariano para cuando saliera de la ofi, agarré y puse en la mochila el jean más ajustado que encontré, la remerita roja escotada y el bandeax (que es esa cosa que se pone una para que no se le vean tanto las tetas, pero que a la vez te las junta tanto que no sé qué es peor). Me acordé de que tenía los tacos que mi hermana me había prestado y los puse también por las dudas. Incluso metí también el delineador, el brillito de labios (otra cosa es totalmente peligrosa en mis torpes manos) y el perfume. Una vez hecho todo esto, tanta cosa de minita se me hizo tan insoportable que decidí escaparme de la situación durmiéndome vestida con el último outfit que me había probado, una pollera ligeramente por encima de las rodillas con una remerita de un solo hombro, y los labios pintados.

lunes, 23 de noviembre de 2009

Feria Retro

Entonces ahí estaba yo esa mañana, bueno mediodía. Estaba así vestida cero glamour como suelo estarlo cada vez que las nimiedades me obligan a salir de casa y dejar el bien amado pijama. En esa oportunidad no vestía joggineta, no. Pero tenía un jean de no me acuerdo cuándo, claramente estaba más gorda en no me acuerdo cuándo, porque no sólo que me levantaba a cada ratito la condenada prenda que vestía sin cinturón para no hacer papelones, sino que además si ahí adentro había algo parecido a un culo tenías que buscarlo con lupa. Ahora eso sí, había combinado perfectamente mi remera rosa con las alpargatas y la bolsita monona en rosa y violeta que me había regalado Lorena para hacer los mandados.
Llegué al sinfín de puestos y me detuve primeramente, tal como siempre lo hice, en el de las pelotudeces. Miré horquillitas, collarcitos (que desistí de comprar porque al final nunca los uso), gomitas para el pelo, broches y esas cosas. Terminé comprándome unas horquillitas violetas que no sé para qué usaré pero que en ese color no tenía. Además salían 3 pesito’ … “¿A ver dónde conseguís felicidad a 3 pesito’, eh? Ma’ sí yo me las compro, total”. Y en eso siento que me tocan el hombro:

Tocadora de hombro:- ¡¿Andrea?! ¿Sos vos?
Andre:- (haciéndome la boluda para ver si podía adivinar quién era Tocadora de hombro) Sí, soy yo …. Esteeee ¿Qué tal, tanto tiempo? ….
Tocadora de hombro aún sin identificar:- Bien y vos…. ¿Qué es de tu vida? ¿Qué andás haciendo?
Andre:- Esteeee, bien qué sé yo. Ahí ando. Me recibí hace poquito y me mudé. Trabajo. Tengo una perra y un gato…. No sé …. ¿Y vos? ¿En qué andás?
Tocadora de hombro que sigue sin identificación:- Yo sigo viviendo con mamá, que me viene a buscar a la parada cada vez que llego más tarde de las 22hs. Sigo saliendo con el mismo chico de la secundaria que vive con sus padres también a tres cuadras de casa. Se llama Rodolfo, por ahí lo conocés Soy maestra jardinera …. (suspicaz) ¿Todavía no sabés quién soy, no?
Andre:- Mmmmm para serte sincera, no …. Ah! Y a Rodolfo no lo conozco.....
Tocadora de hombro no identificada:- ¡Soy María Luz del jardín! ¿Te acordás ahora?
Andre:- Ah! María Luz… sí, ahora me acuerdo ….. ¡de cara estás igual! ¡No entiendo cómo no me di cuenta antes!
Ex Tocadora de hombro devenida en María Luz:- No, claro es que todos cambiamos…. Aunque vos…. Vos estás casi igual sólo que más alta, claro jajajajaja.
Andre:- (Zeus! ¡Qué chiste pelotudo!) Es que vos cambiaste bastante, estás como mucho más grande no sé. (Bué, grande … lo que se dice grande, no. María luz andá a Extreme Make Over o algo. Claramente necesitás un Fashion Emergency, y te lo digo yo que uso estos pantalones a los que encima llené de monedas en los bolsillos por lo que se me caen aún más. Es que verás que …. das vieja nena y tenés 27! Ese corte de pelo no te favorece. El rubio teñido es bien de maestra jardinera todos lo sabemos, pero por Zeus no te lo hagas más, cortale las manos al peluquero antes… y te imploro que no usés nunca más esos joggings de plush o andá a saber de qué porquería turquesa… sencillamente quemalos)
María Luz:- (cómplice) ¿Y tu vida amorosa? ¿Tenés novio? ¿Hace cuánto?
Andre:- No, María Luz por el momento (que viene durando mis 27 años enteritos) no tengo novio….
María Luz:- Ah! Pero algo hay, seguro….
Andre:- (Hinchada los ovarios de tanto revival) Ponele …. Bueno me tengo que ir. Mandale saludos a tu mamá cuando la veas en la parada a las 10 de la noche……
María Luz :- Le mando, gracias.
Andre:- (Piensa. Si estuviera en casa hablaría sola, pero no. Lástima) Bué sacando la parte del novio…. La felicidad puede costarte la nada misma. ¡Al lado de esta chica y con estos pantalones que atentan contra la mirada masculina y dan pena ante la femenina estoy divina! ¡Di vi na! ¡La próxima vez no gasto ni en horquillitas!

miércoles, 28 de octubre de 2009

Solterita .... Soltera ... Solterona?

Ayer a la noche llegué temprano a casa, a eso de las 9. Cociné, me peleé con Tomasita, salvé a Mugre de las garras de la cuadrúpeda unas cuantas veces y comí en la mesa de la cocina mientras leía la biblia de las mujeres. Sí, estoy hablando de Cosmo. Cosmo pero como de consultorio porque era como de hace tres años. Como es obvio, yo sólo la miro porque a mí todos esos tips y consejitos que son reeeeeeeee fáciles me resultan más difíciles que cruzar a nado el Canal de la Mancha. Como cuando te explican lo fácil que es tener el pelo perfecto. Dice que es de lo más sencillo y cuando empezás a leer son 18 pasos y 33 productos los que necesitás. ¡Ma’ dejame de joder! ¡Yo que ni peino y me acomodo las mechas un poco cuando llego a la ofi recién!
Una vez que terminé de comer, me acordé que Madre me había dado una licuadora. Abrí la heladera, saqué algunas frutillas que tenía preparadas en un bol con jugo de naranja, las metí adentro del artefacto, le agregué azúcar, saqué el ron que había quedado de una fiesta que había hecho en agosto, lo metí junto con hielo y licué la cosa.
A los pocos instantes tenía el brebaje conmigo. Lo serví en una de esas tazas enormes, como las que se usan para meter el cerael, y me fui a la cama. Terminé mirando la tele brebaje en mano. Obvio que tomé solita, no le iba a dar a Tomasita ella es menor de edad y yo bajo ningún concepto le doy alcohol a los chicos. ¡Habrase visto!
Cuando terminé con el brebaje tuve una interesante discusión mental conmigo misma cuyo resultado fue el siguiente mensaje que le escribí a mi amiga: Empecé a beber sola por las noches. Temo que esto sea, como la comida, un camino sin retorno. Si a los 45 me ves con calzas de leopardo y pinta de labio sobre los dientes en algún boliche, por favor matame.
Cinco minutos después de tan fuerte declaración me quedé dormida. Tenía alcohol en sangre y la tele prendida.

viernes, 23 de octubre de 2009

Por si no te quedó claro, estamos hablando de una CITA

Miré el reloj de la compu decía 6.30. La apagué. Me metí en el baño con la mochila grandota. Me cambié la remerita por una de esas de más de salir, me saqué las zapatillas y me puse zapatitos, me acomodé un poco los rulos –había humedad, tampoco pidamos imposibles-, cacé el rimel y el brillito (que es lo único que me siento capacitada para usar), me embadurné un poco, me tiré un poco de perfume y salí rapidito de la ofi para no levantar sospechas. Odio cuando alguien te pregunta “ah vas a salir, eh?” y “qué carajo te importa si voy a salir o no! Acaso te tengo que pedir permiso, eh! Metete en tus cosas querés. Si quisiera que te enteres te habría contado.” Pienso, obvio que no digo todo eso, pero lo pienso.
Fui hasta la parada del 92. Me lo tomé. Como llegaba temprano me bajé unas paradas antes. “Tampoco es cuestión de llegar 10 minutos antes”. Me metí en el baño del Village, ese que está entrando por el Mc Donalds. Sonó el celu.

Voz en el teléfono:- Andre! ¿Me pareció o entraste en el Mc Donald’s? ¿Pero no habíamos quedado que la cita era acá en la puerta cuando hablamos hoy a la tarde?
Andre:- (¡Dios! ¡Pablo, el del labrador me vio! ¿Puedo ser tan pelotuda?) Ay! sí perdoname ….. (no tengo que decirle que me metí acá para hacerme la linda, no no no) es que…. Es que …. Es que necesitaba hacer un pis (“hacer un pis?” Dios! Yo intuía que era disfuncional… ¿pero tanto?). Bueno esperame que ya bajo.
Bajé y lo vi. Pablo estaba raro, no sé. Para empezar tenía traje. Todo bien con los de traje, pero me gustan más los villeritos así de jean y remera. ¡Y estaba afeitado! Eso era lo raro. Pablo dejate la barba de días por Zeus!. Querida, dejá de boicotear todo, como siempre. No tiene nada de malo que la gente sea prolija.

Andre:- ¡Ay, hola Pablo! Perdoná, pero necesitaba ir urgente al baño.
Pablo, el del labrador (sin el labrador, obvio):- No, todo bien. Estás linda. El no jogging te queda bien también.
Andre:- (Colorada) Ay! gracias… esteeee vos estás raro (¿y ese comentario? ¿Había necesidad?)……. Eh peeeero raro bien, ojo….. raro bien….
Pablo:- Ah! Bueno menos mal me quedo tranquilo…… Entonces ¿sabés qué vamos a ver al final? El cine es como un clásico de las primeras citas….
Andre:- Mmmmmm ¿“El secreto de sus ojos"? Dicen que está buena.
Pablo:- Dale buenísimo. ¿Vamos a sacar las entradas?
Andre:- Vamos.
Pablo:- Hace mucho que no tengo una cita. Estuve de novio unos cinco años.
Andre (nerviosa):- Ah!!!! Mirá vos ….. ¿y hace mucho que terminaste?
Pablo:- Y más o menos, de hecho esta es la primera cita después de la ruptura…
Andre (nerviosa):- Ah! Mirá vos …. (¿podés dejar de repetir la palabra “cita”? ¡La dijiste 28 veces en menos de 5 minutos, nene!)
Pablo:- Sí, me es como raro … pero vos me hacés sentir como tranquilo. Como que no tengo nervios de cita.
Andre (más nerviosa) :- (Dios mío! Callate querés! ¿Cita? ¿Qué cita? Yo no voy a citas. Yo salgo con gente, qué sé yo …. ¡Pero no son citas! Sólo de pensar en la palabra me da nervios…) Bueno es que puesto en esos términos como que da más nervios, no sé. Son salidas, Pablo, para conocer gente, nada más ….. relajate (ja! Y ahora yo le digo relajate como si yo pudiera! Zeus, soy lo más)
Señor que vende las entradas: - Son 2 tickets para “El secreto de sus ojos” a las 21. Fila J. Asientos 8 y 9.
Pablo:- Dejá yo invito. Es la primera cita…..
Andre:- Bueno, gracias Pablo ….. (PERO POR LO QUE MÁS QUIERAS ¡DEJÁ DE DECIR LA PALABRA CITA!. Yo ya entendí que estamos en una. Vos claramente también. El Señor que vende las entradas se percató. Es más cualquiera que nos ve lo entiende. A ver Pablo …. Somos dos personas que se arreglaron un poco para verse, se conocieron hace poco y están yendo juntos al cine …. Estamos medio nerviosos, somos torpes, nos chocamos y nos separamos, hablamos boludeces ….. Querido …. tenemos un letrero luminoso con la palabra “CITA” ……… Así que NO LO DIGAS MÁS, QUERÉS!!!)

miércoles, 21 de octubre de 2009

Plaza del reencuentro

Y te digo que la cosa es así, aparece cuando menos la esperás. Cuanto más te preparás menos salen las cuestiones, te lo digo yo que de esto no sé mucho por no decir bueno, nada.
La cosa fue que ayer a la tarde la psicoloca me llamó para cancelar la sesión. Entonces como no tenía nada que hacer me fui para casa. Llegué, le abrí la puerta del patio a la cuadrúpeda que me hizo el rito de la fiesta consistente en: “te persigo, te ladro, te salto, te muerdo los pantalones y te desato los cordones de las zapatillas”. Y como todavía era temprano y me daba como lástima, agarré y la llevé a la plaza. Obvio que me cambié antes. Yo ni bien llego a mi casa si no voy a salir más me empijamo. Ando en pantuflas si es invierno o en patas si es verano …. Pero me saco toda esa ropa. Entonces me saqué los jeans, me puse la joggineta, me até el pelo y fui feliz de nuevo.
Salí para la plaza y cuando llegué lo ví a Pablo, el del labrador (“boluda, para qué te pusiste el jogging”- pensé). Obvio que me hice la tonta para ver si él hacía algo. Entonces Pablo se acerca y:

Pablo, el del labrador: - Hola
Andre (me hago la desinteresada): - Ah! Sí, hola. ¿Cómo estás tanto tiempo?
Pablo, el del labrador: - Bien, ¿vos?
Andre:- (con tonito de mejor imposible) Muy bien.
Pablo, el del labrador: ¡Qué raro vos por acá un martes! Porque creo que nunca te vi un martes … a ver dejame pensar ……. Mmmm este es el sonido que hago mientras pienso y como estoy pensando mmmmmm …… y no, nunca te vi acá un martes.
Andre: (sonríe, mientras piensa qué boludo simpático) – Ahá. Yo creo que nunca me viste un martes porque no vengo los martes. Los martes voy a la psicóloga, pero hoy me canceló la sesión. Así que calculo que será sólo por hoy …. Como la película, ¿la viste? (ni siquiera terminé de decir lo que estaba diciendo y ya me arrepentí….. puedo ser tan pelotuda, eh?)
Pablo, el del labrador: - No, no la ví, ¿vos?
Andre (me pongo colorada) : - Eh … no, yo tampoco. Ni siquiera creo que sea buena, ni masomenos, ni respetable, ni que merezca la pena ser vista, ni nada (ante la pregunta pero puedo ser tan pelotuda que me hice hace un rato la respuesta es no, pueeo ser aún más pelotuda)
Pablo, el del labrador: - ¡Te pusiste colorada!
Andre: - Ay!? Sí? No me di ni cuenta….. (pero pedazo de pelotudo estás en salita de tres que me tenés que señalar con el dedo porque ‘me puse colorada, eh?’)
Pablo, el del labrador: - Me gustan las chicas que se ponen coloradas…. No sé provocan ternura mínimo. Y algunas otras cosas más también.
Andre:- Ay! esteeeeee….
Pablo, el del labrador: - Sí, esteeeee ….. perdoná lo del otro sábado pero es que me descompuse … y esteeeee bueno estaba pensando que para subsanar mi desconsideración y ya que ni yo ni vos vimos “Sólo por hoy” qué te parece si vamos al cine, eh? ….. No digo ver esa película, otra. Es más hasta te la dejo elegir y todo.
Andre:- (me hago la boluda otra vez) Ah, sí lo del otro sábado…. Ya ni me acordaba. Todo bien cosas que pasan, digo eso de que la gente se descompone y esas cosas (me pongo colorada otra vez mientras pienso que bueno hagamos como que te creo) …. Bueno dale, vamos al cine ….. pero ¿cuándo?
Pablo, el del labrador: - mmmmmm no sé. ¿Mañana podés?
Andre:- (sí que puedo, pero digamos que no …. Así me hago un poquito la difícil, pero un poquito nomás) Mañana no, pero ¿el jueves? ¿Te parece el jueves a las 7.30 en Recoleta?
Pablo, el del labrador: - Me parece. Ahora pasame tu celular por las dudas viste…
Andre: -15-6789-1234
Pablo, el del labrador: (saca el celular) - Listo lo agendé.
Andre:- Bueno, listo entonces. Tomasita y yo nos vamos. ¡Chau!
Pablo, el del labrador:- Chau, Andre …. Nos vemos

Me fui con Tomasita antes de llegar a casa llega un mensajito decía: Este es el mío. Agendalo. Pablo. Ah! Y en mi casa nos saludamos con un beso cuando nos despedimos.
Calculo que me habré puesto colorada otra vez mientras lo leía.

miércoles, 14 de octubre de 2009

Cuestión de género

El sábado pasado me dirigí a la plaza para ver si estaba el sujeto con labrador, alias Pablo. Decidí sacarme la joggineta y ponerme un jean y una remerita un poco más decente. Obvio que tacos no me puse porque vamos…. Una que no sé caminar bien con ellos y menos en el pasto y otra que … ¡Iba a una plaza! Y como que no da. Sin embargo me acomodé un poco los rulos. Sólo un poco porque había humedad y bueno ya sabemos lo que pasa con el cabello femenino y la humedad. Y para rematar me puse un poquitín de perfume, sólo un touch porque bueno otra vez ¡iba a una plaza, por Zeus!.
De todas maneras puse más énfasis en la preparación de la cuadrúpeda. Antes de salir la bañé y la peiné. Le lavé el collar fucsia y le compré otra correa porque la de Firulais que RIP era azul y yo quería dejar bien en claro que se trataba de una perra con A, de género femenino.
A eso de las 6.30 Tomasita y yo llegamos al lugar. Como que a las 6 en punto no daba porque somos las nenas de esta historia y entonces nos tenemos que hacer esperar y toda esa sarta de lugares comunes en los que caemos en este tipo de situaciones. Miré para un lado y nada, miré para otro y nada y miré para otro más y nada otra vez. Ahí me percaté de que no tenía mis lentecitos rojos puestos porque me quería hacer más la linda que la intelectual …. Pero que en realidad eso representaba más que una razón suficiente… ¡ para no ver nada! “3,75 de miopía no son poca cosa”, pensé mientras me percataba de que no había traído nada más que las llaves y $2 por si a alguien se le ocurría robarme.
Bué, la cosa fue que esperé y esperé. Di como 54 vueltas al perro o mejor a la plaza con la can y nada. Pablo nunca jamás apareció. Ni Pablo ni el sujeto con labrador ni el labrador ni nada.
Algo decepcionada concluí otra vez que a más expectativa más posibilidad de cagarla. Así que agarré a la cuadrúpeda la llevé para casa y decidí que había que curarle su primera pena de amor. Entonces le dije algo así como:

Andre:- Bueno es hora de que vayas sabiendo que los tipos son todos iguales. No es una cosa de especie sino más bien de género.
Tomasita sólo me escuchaba sentada y movía un poco la cola.
Andre:- Pero no te preocupes que yo tengo el remedio justo para esto.

Entonces pasé por casa y agarré un poco más de plata. Terminamos en el super. Dejé a Tomasita atada en la puerta a los gritos pelados. Con mucho esfuerzo logré interponerme a su llanto. Entré al local agarré un pote de helado de dulce de leche, un chocolate, una bolsa de un kilo de pedigree para cachorros y una bandejita de hígado. Llegamos a casa. Nos internamos en el living. Prendí la tele para una maratón non stop de películas boludas pero con final feliz. Me senté en el sillón pote, cuchara y choco en mano. A los pies estaba Tomasita con su enormidad de hígado y unos cuantos puñados del amarronado alimento.

viernes, 2 de octubre de 2009

Igualitas

¡Chan! ¡Qué momento! El cruce de miradas siempre es como mínimo, raro. Yo enseguida me pongo nerviosa y empiezo a actuar como una infradotada. No sé bien cómo comportarme, no sé bien qué hacer, no sé bien cómo moverme, no sé bien cómo nada. Yo me taro y me estupidizo. Y si tenía la suerte de estar caminando derecha así “como si sintieras un hilito que te tira de los hombros”como dijo alguna vez alguna Boluda Total, no sé me transformo en un simio …. O en no sé qué. Me pongo colorada, una torpeza aún mayor de la que me caracteriza usualmente se apodera de mi pobre cuerpecito y lo controla, todo. Convirtiéndome en …. Bueno, en eso que soy.

Andre:- Siempre me gustaron los labradores, le dije a Tomasita ….. A ver si te copás y me llevás elegantemente para el árbol de allá, ese en el que está el perro blanco, ¿ves?- Seguí y le señalé “disimuladamente” con el dedo.

Sí, a esta altura de mi existencia en solitario y ante la necesidad de hablar con algún ser animado yo creo que la perra me escucha. Así como hay gente que le habla a las plantas “para que crezcan más sanas y fuertes” (eh? Pero estamos todos locos?) Yo estoy segura de que la cuadrúpeda además de oírme me entiende. Después de todo las dos somos mujeres, bueno señoritas, bueno nenitas incapaces de controlar el propio cuerpo.

Andre:- Bueno, Tomasita, te voy a explicar un par de cosas, El mundo de los humanos funciona así más o menos como el de los perros. De hecho a algunas mujeres humanas se les dice “perras” y todo. Claramente no es mi caso, porque carezco del manejo del cuerpo necesario para tal mote.

(Normalmente vendría una respuesta o acotación o algo, pero esto es como un monólogo. Es decir una cosa es creer que el animal me escucha y entiende otra muy diferente es pretender que me conteste…. )

Ya sé que vos no tenés mucha experiencia porque claro sólo tenés 3 ó 4 meses. Pero bueno la cosa es más o menos así…. Las féminas, que venimos a ser nosotras aunque no sepamos bien cómo mierda se hace este trabajo, nos “mostramos” delante de los tipos … o machos, bueno en tu caso. Entonces una se pasea, pasa, se hace la boluda adelante del tipo hasta lograr que la mire e inicie una conversación o algo así. Si esto no funciona, bueno siempre le podés preguntar la hora, hablar del clima (aunque te lo desaconsejo a menos que sea una charla en un ascensor), o no sé pisarlo para llamarle la atención… entendiste?

Entonces me miró y movió la cola. Tomó envión y salió corriendo hacia el árbol señalado. Yo sostenía la correa azul que heredó del pobre Firulais que RIP y corría como Forrest Gump atrás de ella. Evidentemente la parte de “elegantemente” que acompañaba al “llevame” no la había entendido del todo bien.

viernes, 25 de septiembre de 2009

Cosas de Chicas

Y entonces ahí estaba yo el jueves a la noche con el pote y el palito ese, que no sé cómo se llama, lista para apretar los dientes y gritar lo menos posible para evitar que Kevin, el alfeñique, pudiera llegar a elevar alguna queja.
Llegué a casa a eso de las 10 de la noche y estaba cansada, pero tenía que hacerlo. “Una siempre tiene que estar preparada” me había dicho una amiga, que siempre está preparada, una vez. Bueno, el “siempre” puede fallar a veces, nunca me llevé bien con el absoluto. Pero en fin, también tenía la dignidad y algo de vergüenza que alcanzaban para emprender la operación cera.
Agarré el potecito y lo empecé a calentar en la hornalla de la cocina. Ya desde ese momento pude sentir el olor a libertad durante el operativo en el ambiente, además del olor a cera, claro.
The freedom in the air aparecía ya desde el poder calentar el producto en bombacha y remera, actividad que en este tipo de paños no podía llevar adelante en mi otra casa dado que vivía con Padre y con Gustavo y el resto de la flia. Aparte nadie me decía a los gritos pelados frases como “lo que ensuciás, limpiás” u “otra vez calentando esa mierda, nena … ¿no podés hacerlo en otro lado? ¿No ves el olor que deja?” o “¿Cuánto tiempo vas a ocupar el baño, eh?” . Nada de eso. Lo único que escuchaba era la radio y la voz del locutor, que claramente me hablaba a mi “o acaso ¿vos ves alguna otra persona en esta casa a la que pueda estar dirigiéndose? Entonces es obvio que me está hablando a mi” razón por la cual le contestaba sus preguntas y acotaba a sus comentarios mientras revolvía la sustancia que empezaba a cambiar de estado.
Una vez que terminé con el proceso de calentamiento me fui para el baño y me encerré. Por un instante pensé en porqué me estaba encerrando “si vivo sola y están todas las persianas bajas” …. Hasta que el porqué empezó a ladrar. Sí, Tomasita estaba queriéndome morder los talones mientras estaba yo en pelotas esperando que se me seque el ungüento que me había puesto en los sobacos y demás partes para autodilapidarme. Porque claro para emprender la operación cera yo me tengo que poner prácticamente en bolas. La motricidad fina, aunque tampoco la gruesa, ni ninguna otra es lo mío. Así que para evitar enchastramientos menos que deseables ante la falta de lavarropas, “yo mejor me saco todo y me quemo la piel un poco con las gotitas verdes (porque mi cera es de aloe vera, que no sé para qué sirve, pero bueno) que voy chorreando” pensé.
Sin embargo el momento de mayor éxtasis no se hizo presente hasta que salí del baño y fui otra vez a la cocina para recalentar la cera así tal como Dios me trajo al mundo, sólo que con 27 años más …. “Así que no creo que esta frase tenga tanta razón de ser, porque claro entonces no es tan “así como Dios me trajo al mundo”, pensé mientras estaba yendo del baño a la cocina y pasaba por el living. Tuve que hacer este viaje porque claro, no tenía ese hornito para mantener la cera caliente ni nada que se le pareciera. Mi torpe e incipiente femineidad no llega a tanto … Mientras llevaba adelante el proceso de recalentamiento Tomasita seguía, aunque ahora con éxito, mordiéndome los talones. Igual ni me importó porque no sabés lo lindo que es no tener que vestirse toda porque la muy hija de puta de la cera se endureció antes de que terminaras el operativo.