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lunes, 1 de noviembre de 2010

Cosas que no entiendo.....

Yo sé que la gente es rara, no tenés que decírmelo. Pero no sé, hay cosas que no entiendo como ésta, mirá:

Andre de sábado a la noche toda tuneada, con push up, intento de maquillaje, pantalón ajustado y remerita un poco escotada: 2 piropos
(Nobleza obliga: uno de los piropos era una frase indescifrable pero como terminaba con "mami", te lo cuento)

Andre de lunes a la tarde con cara de cansada, joggineta (ni muy suelta ni tan ajustada.... bueno un poco ajustada, sí), remera de cuello redondo (otra vez ni muy suelta ni tan ajustada.... bueno un poco ajustada, sí), maquillaje en negativo y pelos al viento, que es la forma glamourosa de decir que no sé dónde mierda está el peine y llego tarde así que ma' sí yo salgo así...: 5 piropos en el transcurso de una caminata de 38 cuadras
(Acá hubo un amplio rango de calidad de los enunciados piropísticos, pero todos valen porque contenían el "mami" o "linda" o "ángel", o hacían mención a una parte de la anatomía femenina, o decían "si yo fuera no sé qué no sabés cómo ..." )

De todo este estudio de campo cuantitativo saco algunas conclusiones:

1- A los tipos que no están borrachos se les entiende casi todo lo que dicen.
2- A los tipos que no están borrachos hasta podeés repreguntarles para que aclaren los conceptos.
3- El punto 2 no implica que vayan a aclarar esos conceptos
4- Creo que definitivamente hay algo que no estoy cachando en esto del juego de la seducción ... me pregunto que estaré haciendo mal, che.... así mirá:

Andre:- ¿Qué estaré haciendo mal?
Voz interior: No sé mamerta! Yo no tengo cuerpo así que a mi no me "piropean" las carnes
Andre: - Tenés razón. Creo que me anotaré en un curso o algo para ver si entiendo cómo funciona esto. O ya sé, le voy a preguntar a las chicas, o bueno en realidad con cualquiera que me pueda explicar un poco me conformo ...

jueves, 14 de octubre de 2010

Piropo reloaded

Como si no me hubiera alcanzado con el piropo de mi companierito, ayer volví a ser objeto de una piropeada:

Transeunte: - Ay pero qué linda delantera mami!

Andre: - Cuál, la mía decís?

Traseunte: - Sí! Qué lindas tetas mami!

Andre: - Nahhhh! no te creas que esto es como en la tele. Mirá si te doy un push up seguro que la pasás mejor!

lunes, 11 de octubre de 2010

Piropo 2.0

Y no te digo, no hay mal que por bien no venga. Sino me creés, mirá:

Él:- Estás vestida linda hoy.
Yo:- (cara rojita mediante y haciéndome la gila) Ay, gracias! Pero bueno no tengo nada raro sólo un jean y una remerita negra. Bueno y un episodio abrazador de inodoro a cuestas que hizo que se me vaya toda la panza, viste? Además, aproveché que el flota flota de los costados desapareció momentáneamente y me calcé uno de esos jeans que en general no me pongo porque me apretan....
Él:- Eh?! No te entendí mucho, bueno no importa. Lo que importa es eso que te pusiste hoy. Te queda bien de verdad. Ojo! Tampoco te estoy diciendo que antes te vestías mal...
Yo;. No, claro. Para nada. Jamás hubiera pensado eso.
Él:- Aunque bueno, sabés que un poco sí. Te vestías mal. Esos pantalones anchos que usás, viste? Bueno, mejor no. Mejor dejalos. Mirá, hacé una cosa. Hace así como Bart, sabés? Comprate muchos pantalones y muchas remeras como iguales a estas así tenés varias en stock.

Yo le volví a agradecer, claro. Igual te digo la gente es rara. Cuando yo era joven los piropos, eran otra cosa.

lunes, 7 de diciembre de 2009

La Previa II

El viernes me las ingenié para salir lo más desapercibida que pude de la ofi. A eso de las 18.30, cuando muchos ya se habían ido me encerré en el baño. Me cambié la ropa, no sólo que me puse el jean ajustado, sino que también me puse tacos, rimmel en las pestañas, brillito en los labios y un poco de perfume. No mucho. Una cosa es oler rico, otra apestar. Aunque la peste sea con olor a perfumito, no deja de ser peste. Bajé rápido por las escaleras no quería que nadie me viera, saludé a los gritos. Y mientras lo hacía pisé mal y me doblé un poco el tobillo:

Andre:- ¡Mierda!
Compañeritos:- ¿Qué te pasó?
Andre:- Nada, pisé mal nada más. Ya se me pasa.
Compañeritos: - Ah, bueno. ¿Qué te pasó?
Andre:- ¡Nada ya les dije!
Compañeritos:- ¿Y entonces porqué estás con tacos y pintada? ¿Adónde vas?
Andre:- (colorada como un tomate) Menos averigua Dios y perdona.

Salí corriendo. No me importaba el pie, el dolor, ni nada. Igual a la cuadra me di cuenta de que tenía que parar porque si no lo hacía no habría desodorante ni perfume ni artificio que resistiera.
Me paré para esperar el 106. Nos íbamos a ver con Mariano en Santa Fe y Callao y después veríamos qué onda. En la parada había un señor, porque tendría unos 40 lo cual lo convertía en un señor:

Señor de unos 40: - ¡Epa, pero qué linda que estás! Si fuera él yo te diría que sí, sin pensarlo.
Andre (anonadada: - estas cosas a mi no me pasaban. - pienso): - ¡Gracias! Creo que es la primera vez que le contesto un piropo a alguien …. Porque me estás piropeando, ¿no? ¿O soy tan ridícula que me subí a un bondi que no me deja?
Señor de unos 40:- Sí, sí. Te estoy piropeando, quedate tranquila.
Andre:- ¡Ah, bueno! Menos mal. Es que como no dijiste “nena vas a una fiesta de cumpleaños por los globos” o “te chuparía toda” o porquería similar, no estaba segura. Es que no sé qué se hace en estos casos. También me descoloca un poco que no seas un viejo libidinoso o un obrero, sin desmerecerlos claro. Ellos no se imaginan lo bien que le hacen a mi inestable autoestima. Incluso diciendo esas asquerosidades.
Pero lo tuyo es diferente.
Señor de unos 40:- ¿Diferente?
Andre:- Claro, el tuyo entra en la clase de piropos aceptables. Por eso no sé qué se hace en estos casos. Digo, ¿me hago la linda y hago como si nada? ¿Te sonrío? ¿Te contesto? ¿Te devuelvo el piropo? ¿Qué hago? No sé. Pero hay algo que sí sé, claramente estoy mayor. Digo si tuviera 15 ni me haría esta pregunta. Sencillamente hubiera seguido caminando mientras pensaba en que eras un viejo baboso. Ahora a los 27, se ve que la cosa cambia. No sólo que te contesto, ¡sino que me quedo hablando!
Señor de unos 40:- Menos mal que no tenés 15, entonces.
Andre:- Sí, menos mal. Estaría llena de granos por lo que jamás se te hubiera ocurrido decirme nada. ¡Apa! Viene el 106. Me tengo que ir. ¡Chau!
Señor de unos 40: - Lástima. Esperá. Tomá (saca una tarjeta y me la da). Por si el chico de hoy no funciona, o sí, no sé. Siempre es bueno mantener las opciones abiertas.

El 106 paró al lado del cordón. Mi ego y yo no entrábamos por la puerta. “Si esto no es ir a una cita con confianza … no sé qué lo sería