Sujeto levantador seguía yendo y viniendo, yo no sabía qué quería. Pero poco me importaba. Lo que más me gustaba de esta situación, además de que el pibe era escultor claro, era el tema de la despersonalización. Por alguna razón, que trataré enterapia obivo, no quería nada más de él.
Sujeto Levantador:- ¿Te vas?
Andre:- Sí, ya es tarde. Tengo ganas de estar en mi cama.
Sujeto Levantador:- ¿Sola?
Andre:- Sí, por ahora sola.
Sujeto Levantador:- Está bien. ¿Pero me darías tu teléfono o algo?
Andre:- Mirá, yo te lo daría. Pero los dos sabemos como funciona esto. Yo te doy mi teléfono, mail o lo que sea y me quedo esperando una comunicación que nunca llega. Y si te vuelvo a cruzar seguro que vos me decís que no sé qué te pasó. Algo así como que tuviste mucho trabajo, te robaron el celular o tuviste un accidente en el que perdiste la memoria hasta el día de hoy. Entonces yo me hago la boluda y hago como que te creo. Así que mejor ...
Le estampé un beso y me fui.
Sí, ya sé que puedo parecer loca. Es que simplemente a veces no tengo ganas de esperar nada de nadie.
Bitácora de una Solterita que está aprendiendo esto de vivir sola. Or another fucking Minita's blog.
lunes, 14 de junio de 2010
jueves, 10 de junio de 2010
Algunas noches, soy fácil (uooh, uooh marcando límites)
La verdad es que yo ya lo había pispeado a Sujeto Levantador mientras bailaba (o bueno, movía mi cuerpo así como puedo, es decir muy tosca y limitadamente) y el pibe no estaba nada mal. Entonces agarré y puse en marcha el juego de las miradas a lo documental del Animal Planet. Así tal como dice el locutor. La hembra pasa, se muestra, mira, "desprende su olor" a perfume, obvio. El macho en una de ésas la ve, deja su pajerismo, se hace cargo de la situación y se acerca:
Sujeto Levantador:- Querés? (me ofrece una pastilla de menta)
Andre:- (¿Éste estará preparando el terreno? -pineso-) Gracias, igual me lavé los dientes antes de venir.
Sujeto Levantador:- Jajajaja. Tranquila no tenés mal aliento.
Andre:- Gracias. Lo suponía. Pero chequear nunca viene mal. Igual te acepto una.
Sujeto Levantador se empezó a hacer el simpático con mi amiga. Siguió dando vueltas, revoloteaba. Se fue, volvió. Me empezó a hablar de nuevo. Hablábamos de cosas que no le importaban a nadie. De hecho ni me acuerdo de qué hablábamos hasta que:
Andre:- ¿Y vos qué hacés?
Sujeto Levantador:- Soy escultor pero además trabajo de blablabla
A partir de que Sujeto Levantador dijo la palabra "escultor" mi mente se detuvo. Sólo pensaba en la película Ghost, que nunca ví. En esa escena de Demi Moore, Patrick Swayze, la arcilla, el polvo, la cosa esa que gira y todo eso. Sólo que al revés porque el escultor era él. Y con la diferencia de que no había ningún muertito que daba vueltas ni ningún fantasma. Menos mal porque yo quería tocar y agarrar. Y tocar a un muertito me da un poco de impresión y agarrar a un fantasma es como se complica por la característica de lo inmaterial.
Sujeto Levantador:- Bla bla bla bla
Andre: (Haceme la gran Ghost de una vez, querés! -pienso-) - Claro
Sujeto Levantador:- Bla bla bla
Andre:(Arriconame de una buena y santa vez contra la pared, querés! - pienso-) - Ahá
Sujeto Levantador:- Bla bla bla
Andre: (Usá la lengua para otra cosa que no sea hablar, querés! - pienso-) - Seguro
Finalmente Sujeto Levantador me tomó algo desprevenida (aunque expectante desde la pronunciación de "escultor") y me estampó un beso. Y sí, finalmente me arrinconó contra una columna ...
Sujeto Levantador:- Querés? (me ofrece una pastilla de menta)
Andre:- (¿Éste estará preparando el terreno? -pineso-) Gracias, igual me lavé los dientes antes de venir.
Sujeto Levantador:- Jajajaja. Tranquila no tenés mal aliento.
Andre:- Gracias. Lo suponía. Pero chequear nunca viene mal. Igual te acepto una.
Sujeto Levantador se empezó a hacer el simpático con mi amiga. Siguió dando vueltas, revoloteaba. Se fue, volvió. Me empezó a hablar de nuevo. Hablábamos de cosas que no le importaban a nadie. De hecho ni me acuerdo de qué hablábamos hasta que:
Andre:- ¿Y vos qué hacés?
Sujeto Levantador:- Soy escultor pero además trabajo de blablabla
A partir de que Sujeto Levantador dijo la palabra "escultor" mi mente se detuvo. Sólo pensaba en la película Ghost, que nunca ví. En esa escena de Demi Moore, Patrick Swayze, la arcilla, el polvo, la cosa esa que gira y todo eso. Sólo que al revés porque el escultor era él. Y con la diferencia de que no había ningún muertito que daba vueltas ni ningún fantasma. Menos mal porque yo quería tocar y agarrar. Y tocar a un muertito me da un poco de impresión y agarrar a un fantasma es como se complica por la característica de lo inmaterial.
Sujeto Levantador:- Bla bla bla bla
Andre: (Haceme la gran Ghost de una vez, querés! -pienso-) - Claro
Sujeto Levantador:- Bla bla bla
Andre:(Arriconame de una buena y santa vez contra la pared, querés! - pienso-) - Ahá
Sujeto Levantador:- Bla bla bla
Andre: (Usá la lengua para otra cosa que no sea hablar, querés! - pienso-) - Seguro
Finalmente Sujeto Levantador me tomó algo desprevenida (aunque expectante desde la pronunciación de "escultor") y me estampó un beso. Y sí, finalmente me arrinconó contra una columna ...
lunes, 7 de junio de 2010
Jodida
El sábado fui a bailar, sí a bailar. Sí, a los 28. Creo que estoy algo mayor para esto ya, pero no importa. En realidad lo que me llamó la atención fue el siguiente diálogo:
Sujeto levantador:- Hola
Andre:- Hola
(...) Salto toda la parte de las mentiras hasta que ...
Sujeto levantador: - Sos hermosa
Andre:- Te diría que gracias. Pero esto es genético, nada de esto es culpa mía. Yo no hago nada. Ni gimnasia, ni cremita, ni maquillaje ni nida. Así que creo que como no es mérito mío, deberías agradecérselo a la genética ... o a mi papá y a mi mamá, en todo caso.
De más está decir que el sujeto levantador se quedó boquiabierto y sin capacidad de reacción.
Yo no sé si estoy jodida o si simplemete soy jodida. Claramente éste es otro tema a tratar en terapia.
Sujeto levantador:- Hola
Andre:- Hola
(...) Salto toda la parte de las mentiras hasta que ...
Sujeto levantador: - Sos hermosa
Andre:- Te diría que gracias. Pero esto es genético, nada de esto es culpa mía. Yo no hago nada. Ni gimnasia, ni cremita, ni maquillaje ni nida. Así que creo que como no es mérito mío, deberías agradecérselo a la genética ... o a mi papá y a mi mamá, en todo caso.
De más está decir que el sujeto levantador se quedó boquiabierto y sin capacidad de reacción.
Yo no sé si estoy jodida o si simplemete soy jodida. Claramente éste es otro tema a tratar en terapia.
Etiquetas:
Solterita de diván,
Solterita y los Robertos
viernes, 4 de junio de 2010
The N word
Debo confesármelo. Debo admitírmelo. Tengo un pequeño problemita. Lo intitulé "the N word". Sí, el ingeniero volvió a decir "the N word". Es decir "nosotros". Y más de una vez. Es más muchas veces. Es más las conté. Fueron 17. 17 en los sueños, en eso de la quiniela, es la desgracia. Esto quizá sea un mal presagio. Pero bueno, a veces sólo a veces soy supersticiosa. Igual creo que me le juego unos dos pesitos al 17. Nunca se sabe.
Y sí a mi "the N word" me volvió a dar escalofríos y ganas de irme a la mierda. Pero me contuve. Me quedé. Lo soporté estoicamente. 17 veces me contuve. 17 veces me quedé. 17 veces lo soporté estoicamente. Cada vez que el decía "the N word", yo nada. Quietita. Inmutable. Nada de nada. Excepto lo del escalofrío. Pero igual eso creo que sumó. Porque intuyo que él decodificó que me agarraban los nervios lindos y que por eso temblaba. Y yo dejé que lo pensara, total. Supongo que habrá valido la pena porque aparecieron unos besos lindos. Además se arregló la cosa para volver a vernos.
Igual, ya sé que tengo un problemita. Lo trataré en terapia. Lo prometo. Me doy cuenta de que no soy tan normal. La gente no repara en estas cosas. Pero yo sí. Que un tipo al que frecuento hace poco me hable así con "the N word", o con "lo nuestro", o simil me da cosa. En realidad que cualquier tipo me hable con "the N word" ya me da cosa. Excepto mi hermano. O mi papá. O mi amigo. O bueno, creo que se entendió el concepto.
Sí, ya sé que tengo otro problemita. Esto parece un telegrama. Sí, también lo hablaré en terapia. Lo prometo.
Y sí a mi "the N word" me volvió a dar escalofríos y ganas de irme a la mierda. Pero me contuve. Me quedé. Lo soporté estoicamente. 17 veces me contuve. 17 veces me quedé. 17 veces lo soporté estoicamente. Cada vez que el decía "the N word", yo nada. Quietita. Inmutable. Nada de nada. Excepto lo del escalofrío. Pero igual eso creo que sumó. Porque intuyo que él decodificó que me agarraban los nervios lindos y que por eso temblaba. Y yo dejé que lo pensara, total. Supongo que habrá valido la pena porque aparecieron unos besos lindos. Además se arregló la cosa para volver a vernos.
Igual, ya sé que tengo un problemita. Lo trataré en terapia. Lo prometo. Me doy cuenta de que no soy tan normal. La gente no repara en estas cosas. Pero yo sí. Que un tipo al que frecuento hace poco me hable así con "the N word", o con "lo nuestro", o simil me da cosa. En realidad que cualquier tipo me hable con "the N word" ya me da cosa. Excepto mi hermano. O mi papá. O mi amigo. O bueno, creo que se entendió el concepto.
Sí, ya sé que tengo otro problemita. Esto parece un telegrama. Sí, también lo hablaré en terapia. Lo prometo.
sábado, 22 de mayo de 2010
Fácil
Prendo la compu. Ventanita del MSN Pirata que se abre.
Ingeniero:- Hola
Andre:- ¿Cómo va?
Ingeniero:- Todo bien. ¿Vos?
Andre:- Bien, acá recién llego.
Ingeniero:- ¿De dónde?
Andre:- De comprar un par de cosas que no necesitaba, pero bueno en el fondo soy más minita de lo que creía.
Ingeniero: - Jajajajajaja! ¿Y qué te compraste?
Andre:- Nada. Unos collares de colores y unos pañuelos para el cuello.
Ingeniero:- Te deben quedar lindos.
Andre:- Sí, supongo. Si es que alguna vez los uso. Compro muchas cosas que después no uso nunca.
Ingeniero:- Ah! Esteeee, bueno .... al final nos vimos pocas veces.
Andre:- Sí, es verdad. ¿Qué hacés el finde largo? ¿Querés salir el sábado o el domingo?
Ingeniero:- ¿Domingo te viene bien? El sábado tengo un cumpleaños.
Andre:- Domingo será, entonces.
Ingeniero:- Hola
Andre:- ¿Cómo va?
Ingeniero:- Todo bien. ¿Vos?
Andre:- Bien, acá recién llego.
Ingeniero:- ¿De dónde?
Andre:- De comprar un par de cosas que no necesitaba, pero bueno en el fondo soy más minita de lo que creía.
Ingeniero: - Jajajajajaja! ¿Y qué te compraste?
Andre:- Nada. Unos collares de colores y unos pañuelos para el cuello.
Ingeniero:- Te deben quedar lindos.
Andre:- Sí, supongo. Si es que alguna vez los uso. Compro muchas cosas que después no uso nunca.
Ingeniero:- Ah! Esteeee, bueno .... al final nos vimos pocas veces.
Andre:- Sí, es verdad. ¿Qué hacés el finde largo? ¿Querés salir el sábado o el domingo?
Ingeniero:- ¿Domingo te viene bien? El sábado tengo un cumpleaños.
Andre:- Domingo será, entonces.
domingo, 16 de mayo de 2010
Liquidación
Sábado a la noche. Girl´s night, nada del otro mundo hasta que en un momento, entre tanto bullicio, charla al pedo, cerveza y litros de Villa del Sur pomelo ingerida por quien escribe, la revelación:
(...)
Amiga de la Solterita: -Es que no hay hombres.
Andre:- ¿Vos creés?
Amiga de la Solterita:- Claro, no hay hombres.
Andre:- Yo creo que el problema no es ese. Hombres hay. El tema es que una tiene que empezar a aceptar que, a los casi 30, ya está en la mesa de saldos.
(...)
Amiga de la Solterita: -Es que no hay hombres.
Andre:- ¿Vos creés?
Amiga de la Solterita:- Claro, no hay hombres.
Andre:- Yo creo que el problema no es ese. Hombres hay. El tema es que una tiene que empezar a aceptar que, a los casi 30, ya está en la mesa de saldos.
jueves, 13 de mayo de 2010
Orgásmica
Ayer me dispuse a hacer una tarta. Llegué relativamente tempranito a casa, pasé por la verdulería compré tres paquetes de espinaca y algo de cebolla.
Me conecté al MSN por si aparecía alguien, puse la música alta alta y lavé los tres paquetes de espinaca. Tuve que meterlos a presión en la olla porque no me entraban bien del todo. Les agregué un poco de agua, puse la olla al fuego y me fui a bañar mientras la cosa se hervía.
Abrí la puerta del baño, empezó a salir todo el vapor y después de un rato cuando logré recomponer el sentido de la vista pude sacar mi cuerpecito del lugar. Me puse el pijama y volví a la cocina. Y ahí estaba. Ahí estaba la morondonga hecha espinaca. Esos tres super paquetes que no entraban en la olla se habían convertido en la nada misma. Una porquería de espinaca. Tanto lavar, tanto lavar hojas verdes para obtener esta miseria de clorofila. Procedí a escurrirlas para sacarle el agua para que no se humedeciera toda la masa de la tarta y la cosa fue aún peor. La espinaca era más miserable aún.
Me volví a cambiar rápido y antes de que se hiciera tarde me fui al supermercado a comprar ricota para poder lograr un relleno un poco digno. Y ahí la vi, ahí vi el sachet de medio kilo de ricota La Serenisima. Lo agarré, pasé por la cajera y volví a casa.
Empecé por rehogar la cebolla, le agregué la mierdita de espinaca y abrí con el cuchillo el sachet. Algo de ricota quedó en el cuchillo y como a mí en mi casa me enseñaron de chiquita que nada de comida se desperdicia porque “no sabés la de chicos con hambre que hay en el mundo” procedí a lamer el utensilio de cocina.
Andre:- ¡Apa! Esto está mis rico de lo que me acordaba…. A ver, a ver ¿tendré pan? Sí, tengo unas figacitas de ayer.
Procedí a poner un poco de la ricota en el pan y ….
Andre (mirando a Castigo):- Ay! Esto es la gloria. Pero quizá quede mejor si tuesto el pan … a ver
Volé la cebolla y la espinaca y puse el tostador con el pan de ayer.
En eso vi que había dos ventanitas abiertas del MSN. Se estaba llevando a cabo algo así como la convención del regreso de los muertos vivos. Eran el Ingeniero y el Músico del subte. Empecé a sentir olor a quemado….
Andre:- ¡El pan!
Di vuelta las figacitas, agarré una cucharita y empecé a darle a la ricota.
Andre (a Castigo) :- No hay con qué darle la ricota es…. Ojo que esta ricota de sachetcito, porque la suelta que te venden en la fiambrería no es lo mismo de ninguna manera, es ¡ay! No sé …. Orgásmica te podría decir. Mirá por esta vez voy a ser buena y te voy a dar un poco. Hace mucho que no andás con perros vos. Ya sé que no es lo mismo, pero ….
Volví a ver el MSN, las ventanitas habían empezado a hablar. Sentí otra vez el olor. Corrí a sacar el pan. Puse todo en un plato y me senté ricota, cuchillo, panes y una botella de Villa del Sur pera en mano. No hice nada más que cambiar el estado del MSN a “ocupado”. Acto seguido me dediqué a ingerir esos manjares mientras leía una Cosmo vieja que me había robado del consultorio del dentista.
Nota de la Solterita (al lector varón sobre todo) : Sí, ya sé que ricota está siendo adjetivada calificativamente por la cualidad orgásmica. Y sí, ya sé lo que estás pensando, no tenés ni que decirlo, mirá.
Me conecté al MSN por si aparecía alguien, puse la música alta alta y lavé los tres paquetes de espinaca. Tuve que meterlos a presión en la olla porque no me entraban bien del todo. Les agregué un poco de agua, puse la olla al fuego y me fui a bañar mientras la cosa se hervía.
Abrí la puerta del baño, empezó a salir todo el vapor y después de un rato cuando logré recomponer el sentido de la vista pude sacar mi cuerpecito del lugar. Me puse el pijama y volví a la cocina. Y ahí estaba. Ahí estaba la morondonga hecha espinaca. Esos tres super paquetes que no entraban en la olla se habían convertido en la nada misma. Una porquería de espinaca. Tanto lavar, tanto lavar hojas verdes para obtener esta miseria de clorofila. Procedí a escurrirlas para sacarle el agua para que no se humedeciera toda la masa de la tarta y la cosa fue aún peor. La espinaca era más miserable aún.
Me volví a cambiar rápido y antes de que se hiciera tarde me fui al supermercado a comprar ricota para poder lograr un relleno un poco digno. Y ahí la vi, ahí vi el sachet de medio kilo de ricota La Serenisima. Lo agarré, pasé por la cajera y volví a casa.
Empecé por rehogar la cebolla, le agregué la mierdita de espinaca y abrí con el cuchillo el sachet. Algo de ricota quedó en el cuchillo y como a mí en mi casa me enseñaron de chiquita que nada de comida se desperdicia porque “no sabés la de chicos con hambre que hay en el mundo” procedí a lamer el utensilio de cocina.
Andre:- ¡Apa! Esto está mis rico de lo que me acordaba…. A ver, a ver ¿tendré pan? Sí, tengo unas figacitas de ayer.
Procedí a poner un poco de la ricota en el pan y ….
Andre (mirando a Castigo):- Ay! Esto es la gloria. Pero quizá quede mejor si tuesto el pan … a ver
Volé la cebolla y la espinaca y puse el tostador con el pan de ayer.
En eso vi que había dos ventanitas abiertas del MSN. Se estaba llevando a cabo algo así como la convención del regreso de los muertos vivos. Eran el Ingeniero y el Músico del subte. Empecé a sentir olor a quemado….
Andre:- ¡El pan!
Di vuelta las figacitas, agarré una cucharita y empecé a darle a la ricota.
Andre (a Castigo) :- No hay con qué darle la ricota es…. Ojo que esta ricota de sachetcito, porque la suelta que te venden en la fiambrería no es lo mismo de ninguna manera, es ¡ay! No sé …. Orgásmica te podría decir. Mirá por esta vez voy a ser buena y te voy a dar un poco. Hace mucho que no andás con perros vos. Ya sé que no es lo mismo, pero ….
Volví a ver el MSN, las ventanitas habían empezado a hablar. Sentí otra vez el olor. Corrí a sacar el pan. Puse todo en un plato y me senté ricota, cuchillo, panes y una botella de Villa del Sur pera en mano. No hice nada más que cambiar el estado del MSN a “ocupado”. Acto seguido me dediqué a ingerir esos manjares mientras leía una Cosmo vieja que me había robado del consultorio del dentista.
Nota de la Solterita (al lector varón sobre todo) : Sí, ya sé que ricota está siendo adjetivada calificativamente por la cualidad orgásmica. Y sí, ya sé lo que estás pensando, no tenés ni que decirlo, mirá.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)